La niacinamida (vitamina B3) es uno de los ingredientes más versátiles del skincare: ayuda a controlar el exceso de grasa, afina la apariencia de los poros y calma el enrojecimiento. Por eso es uno de los activos favoritos para piel mixta, grasa o con tendencia acneica.

¿Qué hace la niacinamida por tu piel?

Regula la producción de sebo, lo que ayuda a que la piel se vea menos brillante durante el día. También refuerza la barrera cutánea, reduce la apariencia de los poros dilatados y ayuda a calmar la irritación asociada al acné.

¿Cómo se usa?

Se aplica después de la limpieza y antes de la crema hidratante, en la mañana y/o en la noche. Si es tu primera vez usando niacinamida, empieza con una aplicación al día para que tu piel se acostumbre.

¿Con qué se puede combinar?

Combina muy bien con ácido hialurónico y con ácido kójico (potencia el efecto de tono parejo). Evita mezclarla en la misma rutina con vitamina C pura en altas concentraciones — mejor alternar entre mañana y noche.

¿En cuánto tiempo se ven resultados?

Los primeros cambios en el control de grasa suelen notarse entre la segunda y la cuarta semana de uso constante. Para la reducción visible de poros y marcas de acné, lo ideal es sostener la rutina entre 6 y 8 semanas — la constancia importa más que la cantidad de producto.

Si buscas por dónde empezar, puedes ver nuestra selección de productos con niacinamida.